miércoles, 18 de enero de 2017

Poesía de Raúl Mansilla.

Raúl Mansilla
Nació en Comodoro Rivadavia (Chubut), reside en Neuquén desde 1981. Perteneció al Grupo Coirón de Neuquén. Fue uno de los fundadores del Grupo Poesía en Trámite. Ha publicado "Mariaísmo" (1984), "De la Construcción de Mitos y Otros Sucesos" (1988), "Las Estaciones de la Sed" (1992) y "El Héroe del Líquido" (1999). "No eras un viajero inglés" y "Ojos Rojos"; ambos publicados en el 2004 en la colección Libros Celebrios. Pertenece al grupo "Celebriedades de Neuquén.


OJOS ROJOS
Ojos rojos de jueves santo, ojo rojo en la ciudad feriada.
Último faro del cuerpo dando señales en la tarde.
Ojos rojos para verla encallada en los techos.
Ojos rojos para mirar Neuquén, el valle, donde todos apretados dicen "Whisky".
Valle rojo de lágrimas desde donde te miro caer a las dos de la tarde.
Sandalia roja, ojo rojo de la tormenta, mal de ojos los ojos rojos del Neuquén.
Esos ojos te venden a mejor postor, te regalan,
anuncian lo que sos.
Dan el exacto lugar donde te moverás las próximas horas.
Múltiples lecturas, ojos rojos un jueves santo, el único santo de los innumerables jueves, jueves rojo por los que la ciudad quebrada deja pasar tu caminar de soldadito.
Rojo, mujer roja, velas rojas, moulin rouge.
Lo demás son colores conjeturales, impostan la mirada, repiten el cielo.
Lo eructan.
Son fuegos de artificio que emulan a esos álamos que no tienen cómo soportar ese color.
Son ojos que ven pero no sienten.
Estos ojos rojos que a partir de conocer la noche tomaron el día a la fuerza
describieron, pintaron y descifraron tu mirada insolente,
en Santo Jueves, ROJO.
Yo tuve unos ojos negros.

HABLAR EN EL ESTANQUE
a Juanse
Hablar se está poniendo anticuado.
Yo hago cosas correctas pero mi cabecita va para otro lado,
atenta contra el status quo imperante en la pieza de 3 x 4.
En mi cuerpo se libran batallas que termina perdiendo el que madruga.
Por eso, equivocado, el peso de la tradición no golpea mi puerta.
Cuando estoy de aliado a mi cuerpo miro el techo
contando los días las horas los minutos en que será mi enemigo, nuevamente.
Miro al techo porque hablar se está poniendo viejo.
Se rompió el vaso y estoy descalzo, los vidrios son pequeños espejos donde la culpa se peina en mi cumpleaños.
Quizás nunca supe apretar el botón correcto
Hablar ya es algo en desuso.
Ningún sapo del estanque quiere ser hitler todavía
porque con croar no alcanza.
Hablar se está poniendo anticuado.


SITUACIÓN EN RUTA 3
Entrecruzadas manos, como quería, en el sur,
en el puto sur que lo parió.
Camiones yendo y viniendo por la suerte
de las rayas de su mano.
Ruta tirada a sus pies, viento arrastrando a madres
y cardos rusos.
La gruesa línea blanca divide en dos la ruta.
Es la opción de Dios y el Diablo.
Por un lado tiene la posibilidad de vender su alma
y por el otro la de morir bajo el Scania anaranjado.
Aislado, prefiere la música de su walkman,
mientras la arena fina hace esfuerzos poco nobles de:
meterse por los labios, por los ojos, la nariz,
el culo.
Pero él está como quería, en su puto sur,
en la ruta,
con las manos entrecruzadas, en cuclillas,
esperando que algún homo habilis
lo saque
del viento de mierda.

 Poemas en la voz de Raúl Mansilla.

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